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By beatriz balmaceda

Liderazgo Vs. Mercado

Liderazgo Vs. Mercado

En estos tiempos, como concepto, el liderazgo está de moda. El que es líder es bueno, y el que no lo es pierde su tiempo. Y esa creencia en sí misma no es tan crítica, hasta que nos percatamos de que tal juicio sobre el liderazgo se base en la idea de que solo es líder aquel que dirige y guía a un grupo de seguidores.

Es decir, que desde ese entendido hoy tenemos a cientos, a miles, a millones de personas queriendo dirigir, ser guía, y convertirse en líderes de otros, sin haber siquiera experimentado el poder del liderazgo personal.

Liderar no comienza como un fenómeno público, ni mucho menos de masas; comienza como un proceso estrictamente personal en el que un ser humano es capaz de hacerse “dueño y señor” de su mente, de su cuerpo y de su corazón. Cuando vemos a alguien en importantes roles de liderazgo de equipo corresponde preguntarse: ¿cuánto tuvo que pasar adentro para que sucediese así afuera?

Pero en época de caminos cortos, es muy difícil mantenerse consciente. El afán por obtener seguidores muchas veces hace que el candidato a líder pierda la perspectiva. Y entonces la competencia de ser visionario, ya no significa ver lo que los demás no ven para compartirlo con entusiasmo, sino que pasa a ser el talento de ver aquello que todos quieren ver, para darles justo lo que esperan.

No creo en esos liderazgos. Creo en los que tienen el coraje de mostrar, decir y defender sus ideas, aunque no sean populares. Creo en los liderazgos que desafían las creencias, los índices y las tendencias. Creo en los que creen en ellos, en sus talentos, en sus visiones, esas que pueden transformar lo que nadie se ha atrevido.

Creo en aquel que si piensa que algo está mal sea capaz de decirlo, aunque el resto de su mundo espere que diga que está bien. En el que tenga la valentía de aplaudir algo que considere estar bien, aunque todos quieran escuchar que está mal. Creo en quien tenga los pantalones, o las faldas, bien puestas, para decir que falta mucho para llegar (si ese es el caso), aunque todos sus pasajeros quieran escuchar que ya falta muy poco.

Creo en el liderazgo responsable, mucho más allá del mercado. Pues la credibilidad edificada a pulso, puede más que la reputación ganada a tuits.

 

Por: Argenis Angulo, facilitador de CIDES Corpotraining.
Magister en Ciencias de la Comunicación, Licenciado en Comunicación Social (U. del Zulia – Venezuela), Vicepresidente Ejecutivo Mundial de Junior Chamber International.
En relación a su Curso: Liderazgo Trascendente

By beatriz balmaceda

Liderar el talento en las diferencias

Liderar el talento en las diferencias

Cuando se es líder, suele ganarse el amor de unos, y el rechazo de otros, y a un grupo de la población no les genera “ni frio, ni calor”. El liderazgo llega a ser una gestión, donde las virtudes y las miserias humanas se ponen de manifiesto con suma frecuencia.

Hoy el líder consigue diferentes niveles y áreas de talento, en el equipo que lo acompaña, y el gran desafío está, en que las personas logren desarrollar la inteligencia relacional, para que el encuentro de seres disímiles y brillantes en sus áreas, se convierta en una suma y multiplicación de oportunidades, y no en una resta y división de relaciones. A esto está llamado el líder.

Causa risa escuchar a un líder decir: “A mí no me afecta el rechazo de un grupo” esto es muy poco creíble. Siendo el rol de líder, un espacio donde se cultiva el ego; hay que ser muy maduro y centrado, para no “inflarse” entre las adulaciones, y el poder que pueda ganarse desde ese rol.

En diferentes ámbitos de la vida organizacional y ciudadana, descubro (casi con asombro) la dificultad que tienen algunos líderes, para trabajar con toda su población; son múltiples los motivos y este tema es extenso, por ello, narraré algunas de las razones y, haré algunas recomendaciones para lograr trabajar con la mayoría.

Razones que impiden sumar

Prejuicios: Los líderes y los seguidores, como seres humanos, tienen sus prejuicios con relación a las personas, y esto, provoca un rechazo de primer orden, que al cumplirse “El efecto Pigmalión” en la relación, surge desde el inicio un barrera difícil de superar.

Al líder le corresponde hacerse cargo, principalmente de sus prejuicios, para poder romper las barreras con quienes aun no le siguen.

Conflicto de intereses: La diferencia en las convicciones de los “qué” y los “cómo”, referidos a los asuntos que los vinculan, suelen ser más fantasía que realidad; en ocasiones, se coloca el “Conflicto de intereses” como una enorme trinchera, sin antes haber agotado los caminos de una conversación franca.

Es deseable que el líder cuando perciba un desgaste por esta causa, haga un alto para volver a lo básico, re-confirmar el objetivo principal, y acordar las formas que los llevaran a esa meta.

Arraigo en dogmas: Considerar único, cierto e irrebatible un modelo de pensamiento (Religión, sistema político, modelo gerencial, etc.) hace que muchos de los interesados en el objetivo, se alejen; para mucha gente, es necesario cuestionar las creencias, para luego validarlas y finalmente decidir involucrarse o no. Cuando los dogmas se ponen como eje central del objetivo, las posibilidades de lograr que mucha gente se aleje, son altas.

Si el líder comprende que en los nuevos tiempos, la innovación, es una forma de supeditar las creencias limitadoras a mejores resultados, entonces, hará lo necesario, para no limitar el desarrollo en función de “convicciones”, que puede resultar una expresión de atraso.

Ciertamente, en todo grupo habrá gente que no coincide con el líder, que no le gusta como persona, por ello, lo verdaderamente relevante es que esté de acuerdo, trabaje y contribuya por un fin superior, un objetivo más grande que la persona. Esta ha de ser la gran apuesta que oriente al líder, para así, incorporar a todos (o una amplia mayoría) a perseguir verdaderos resultados.

Sólo aquellos líderes que sean capaces, de comunicar una visión que los supere; encontrar la honesta inspiración y contagiar a otros; trabajar con disciplina para mostrar resultados; y servir desde un nivel de consciencia, con orientación a lo humano; serán los que alcancen convertirse en la opción, con los que notorias mayorías querrán aportar.

Por: Amancio Ojeda Saavedra – Facilitador CIDES Corpotraining Ltda.
Máster en Ciencias de la Conducta. Consultor experto en Liderazgo, Gestión del Cambio, Formación de Facilitadores con la Metodológica “Aprendizaje Acelerado”.
En relación a su Curso: Liderazgo Trascendente.

By beatriz balmaceda

Liderazgo fallido

Liderazgo fallido

Quizá el liderazgo está sobreestimado en nuestro imaginario. De hecho, debo decir que buena parte de los lectores que tendrán acceso a esta entrega estarán tentados a abandonar su lectura en la primera línea, gracias a un “hasta cuando” que es gritado con fuerza desde el subconsciente, cada vez que alguien pretende hacer algún aporte sobre el tema.

Creo que es un error. No por que este artículo sí vaya a hacer grandes aportes (aunque espero que así sea), sino porque hay fenómenos en la vida que nunca terminas de conocer; considerando que cada caso es distinto y que las recetas mágicas e infalibles no existen.

Sin embargo, es muy probable que alguno de los mismos lectores que permanecen con nosotros hayan sido partícipes o hayan conocido la experiencia de alguien, o incluso de alguna organización, que invirtió tiempo, recursos, energía e ilusiones en un programa de liderazgo que no funcionó. Entendiendo por uno que funciona, una experiencia de aprendizaje gracias a la cual alguien mejora y se desplaza de un punto “A” a un punto “B”.

¿Por qué sucede esto? Recientemente como parte de una Certificación para la Creación de Programas de Desarrollo de Liderazgo de la Asociación para el Desarrollo del Talento de los Estados Unidos de América, la ATD, pude estudiar las cuatro principales razones que ellos plantean, que he tenido la oportunidad de validar entre los éxitos y los fracasos de los últimos 18 años de mi vida, y que hoy me permito parafrasear para compartirlas.

  1. Foco en el contexto. Cuando el enfoque está en el objetivo general de formar líderes y se pierde de vista el específico “para qué”.
  2. Divorcio entre la reflexión y el mundo real. Experiencias de aprendizaje que se quedan en lo conceptual y no están conectadas con el día a día.
  3. Subestimar la mentalidad. Cuando un contenido es facilitado sin conocer la mentalidad de quienes se pretende impactar por que es una “fórmula perfecta que ha funcionado antes”.
  4. No medir los resultados. Asumir que todo va a funcionar “por que sí”, sin detenerse a evaluar y medir oportunamente el impacto en los resultados visibles.

Yo agregaría una quinta razón: falta de humildad para aceptar que todos, siempre, tenemos algo nuevo que aprender.

 

Por: Argenis Angulo, facilitador de CIDES Corpotraining.
Magister en Ciencias de la Comunicación, Licenciado en Comunicación Social (U. del Zulia – Venezuela), Vicepresidente Ejecutivo Mundial de Junior Chamber International.
En relación a su Curso: Liderazgo Trascendente

By beatriz balmaceda

Facilitadores: Los Nuevos Líderes

Facilitadores: Los Nuevos Líderes

Si las empresas y organizaciones no comprenden la transformación que se aproxima en cuestión de la relación entre la capacidad de aprender de su gente y los procesos de innovación, quedarán atadas en los recuerdos de lo que fueron, con una gran posibilidad desaparecer.

Me atrevo a afirmar que en los próximos años habrá muchas más empresas que tendrán dentro de su estructura organizativa formal la posición de Líder de Aprendizaje, para referirse a los facilitadores que contribuyen a la educación corporativa.

Partiendo del hecho que “A mejores líderes, mejores sociedades”, no es menos cierto entonces, que formar facilitadores es formar líderes, y por ende es un aporte de mucha valía para construir y mejorar la sociedad.

Los líderes tienen la responsabilidad de educar y, sin el cumplimiento de la misma, los procesos de liderazgo se diluyen en el tiempo. Hoy la moneda más cara es “el aprendizaje”, aunque la información y el conocimiento sean (casi) gratis. Para poder tener a las personas cerca y motivadas, ellas tienen la necesidad de sentir que siempre se está aprendiendo, dado que el mundo avanza a velocidades descomunales y la novedad de hoy caduca mañana. Si un líder quiere mantener su proceso de liderazgo vivo y ofreciendo valor, le corresponde contribuir con el aprendizaje de su gente de manera constante, es decir, debe servir de facilitador del aprendizaje de manera innovadora y permanentemente.

Los líderes del pasado se recuerdan por su heroísmo, hoy la sociedad tiene otros referentes, ahora los líderes son seguidos por la capacidad que tienen para que las personas, los equipos y los seguidores a los que se deben, aprendan y se transformen en mejores seres humanos, con resultados observables de prosperidad en la calidad de vida.

Servir de facilitador

Los facilitadores han sido unos héroes anónimos, ellos han tenido una responsabilidad estructural dentro del desarrollo de las sociedades, y hoy merecen ser más valorados que el más digno de los políticos. Ellos son los verdaderos agentes de la transformación social, porque lo hacen desde la formación y educación del ser humano (ya sea en un aula o fuera de ella).

Los líderes que sirven de facilitadores deben estar en empresas, colegios, organismos públicos, iglesias, realmente en todas partes. Donde conviva un grupo de personas, se requiere un líder, y ese líder será mejor si ayuda a que otros aprendan.

Los líderes tienen que formarse como facilitadores del aprendizaje, deben saber cómo la gente aprende en la actualidad, cómo se usan las nuevas tecnologías, y cuáles son las mejores estrategias para hacer que la gente adquiera nuevas destrezas, pero sobre todo, les corresponde formarse para desarrollar la competencia del futuro: “aprender a aprender”, que es lo que se requiere para adaptarse a un mundo que no hace pausas en su evolución.

La sociedad reclama de líderes que abandonen la creencia que las personas están carentes de información y conocimientos, y que deben ser “completados” por la sabiduría de quien los guía. ¡No! ¡Basta! Ya no es así. Las personas no necesitan que les “llenen” como si fueran un tanque de gasolina, necesitan desarrollar formas útiles de conectar la información con soluciones; los líderes como facilitadores se convierten en expertos de avivar las ganas de aprender de su gente, porque hacen de esa experiencia una actividad placentera, divertida, novedosa y dignificante.

Hoy a los líderes (y) facilitadores les corresponde atender con disciplina los principios siguientes: Usar la lúdica sin desvincular el tema de los valores humanos; hacerse de la tecnología sin perder la socialización; que el proceso de aprender sea tan divertido como útil para la vida; poner como protagonista “el aprender” y no quien lo imparte; facilitar la superación de límites, comenzando por la transformación del lenguaje; entre otros.

Querido lector te pregunto: ¿Con qué velocidad estas aprendiendo? ¿Como líder, estas sirviendo de facilitador? ¿Estas desarrollando competencias de facilitador y nuevas estrategias de aprendizaje? ¿Eres un mejor líder para esta sociedad?

Por: Amancio Ojeda Saavedra – Relator CIDES Corpotraining Ltda.
Y en relación a sus cursos:

By beatriz balmaceda

Llegó el momento de los Facilitadores

Llegó el momento de los Facilitadores

El ser humano en todas sus dimensiones, las empresas grandes y pequeñas, las organizaciones de cualquier talante, y la sociedad en general está viviendo una necesidad de aprendizaje enorme; los tiempos avanzan de manera dramática y trepidante, no hay espacio en el tiempo para ocuparse de aprender, por ello, los facilitadores, necesitan ser un Oasis en el mundo.

Es verdad que el conocimiento hoy es prácticamente gratis, basta con entrar en internet y tomar la información que desees, cada vez es más precisa y más profunda si se indaga un poco más; también es real que hay miles de maneras de hacernos la vida “más fácil”, y parece que podemos funcionar sin profundizar tanto en los temas, lo cual nos hace seguir patrones que no marcan una diversidad sustancial; y todo lo anterior abre una oportunidad: “Aprender a Aprender” es la competencia que marca la diferencia.

Durante muchos años se usó el “Aprender a Aprender” como una frase de moda, se escuchaba “nice” en la voz de los profesores y facilitadores. Hoy es la verdadera tarea de todo colaborador, líder, gerente, emprendedor, maestra, médico, sacerdote, actriz, inversor de la bolsa de valores o carpintero; y quienes deben servir de desarrolladores de esta competencia son los Facilitadores. Estos están convocados a convertir información de todos los niveles de profundidad y corrientes de pensamiento, en comportamientos que contribuyen a la productividad de la persona y la organización a la que se deben, y por otra parte, que la persona y la empresa descubran cómo es que aprenden más y mejor mientras producen resultados. ¡Qué gran desafío!

¿Cómo hacerlo?

Hoy los facilitadores que impactan y logran que el aprendiz realmente aprenda, usan estrategias como:

  • El aprendizaje acelerado basado en la sugestología
  • Los juegos cooperativos
  • La música
  • Los cuentos y metáforas
  • La tecnología como un aliado, sin crear dependencia de la misma.
  • Reconocer los estilos de aprendizaje de sus aprendices.

Durante tantos años formando facilitadores he aprendido algo: Es preferible un buen diseño instruccional en un facilitador promedio, que un buen facilitador improvisando. Por esto, el diseño instruccional es la clave para crear experiencias de aprendizaje inolvidables.

Es momento que todos nos convirtamos en facilitadores, para contribuir con el aprendizaje de quienes nos rodean; es tiempo de que los líderes aprendan cómo apoyar a su equipo para que aprendan más; pero sobre todo, llegó el minuto de abandonar la creencia de que somos sabios, para aceptar que somos aprendices y que aprender es la herramienta a usar para crear un mejor futuro.

Por: Amancio Ojeda Saavedra – Relator CIDES Corpotraining Ltda.
Y en relación a sus cursos:

By beatriz balmaceda

Facilitadores para una mejor Empresa

Facilitadores para una mejor Empresa

Servir de facilitador de procesos de aprendizaje como profesión es un privilegio, me siento bendecido cada vez que me corresponde contribuir con el aprendizaje de un grupo (pequeño o grande) de personas. La gratitud se vuelve reciproca entre los que somos parte de esa comunidad, donde todos nos volvemos aprendices.

Las empresas necesitan re-construirse y para ello deben ser re-educadas. Esto puede ser un lugar común, puede haber sido escrito o dicho muchas veces, pero lo cierto es que las conductas que están mostrando los empleados, son una cruel evidencia, que lo que se ha hecho en ese tema no está funcionado.

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By beatriz balmaceda

Formar un equipo de Agentes del Cambio

Formar un equipo de Agentes del Cambio

“Los cambios en las organizaciones se producen más rápidamente, si comienzan siendo probados por un grupo pequeño de personas”. Intentar cambiar todo de un solo golpe puede ser contraproducente, y hacer que el cambio deseado tome mucho más tiempo, incluso, hemos visto como organizaciones han tenido que abortar su misión de cambiar, dada la resistencia colectiva que se genera.

Cuando se inicia la búsqueda de una mejor realidad y mejores resultados en una organización, se requiere saber ciertamente cuáles son los cambios necesarios, para llegar a la visión que se plantea.

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By beatriz balmaceda

Inteligencia emocional: Mejores emociones, Mejores resultados

Inteligencia emocional: Mejores emociones, Mejores resultados

Los pensamientos y las acciones son emitidos desde una emoción, todas las acciones y los pensamientos se originan en una emoción, por tanto las emociones se convierten en el centro de nuestro actuar, superando de forma dominante a la razón.

Los seres humanos mantenemos una constante contienda, para que la razón sobre salga ante las emociones, sin darnos cuenta, que este argumento de parecer “más racionales” que otra cosa, es dirigido por una emoción. Quienes se esfuerzan en esta lucha, están arando en el mar.

La razón tiene la tarea de poner orden a nuestras emociones, y no permite   Read more

By beatriz balmaceda

¿Te gustaría ser dirigido por un líder como tú?

¿Te gustaría ser dirigido por un líder como tú?

Probablemente desde la respuesta automática del Ego, sea un contundente: Sí. Pero si se profundiza un poco más, si se despierta el “locus de control Interno” y se es un poco más auto-crítico, ya la respuesta no sea tan definitiva, surgirían algunas dudas y algunos “pero”, y la reflexión sería útil para revisar la clase líder que se está siendo.

Dentro de las empresas e instituciones, en las escuelas de psicología o en los programas de capacitación de liderazgo, suelen hacerse algunos test que “definen el estilo de liderazgo” que ejercen las personas; y como ocurre en la vida, esa caracterización se coloca como un tatuaje, y quien la recibe, cree y actúa en perfecta profecía auto-cumplida (efecto Pigmalión para lo apropiado y para lo inapropiado). En la vida nos hemos creído tantas etiquetas, que lucimos como el personaje que la actriz norteamericana Jaimie Alexander, hace en la serie televisiva “Blindspot”.

Más allá de cuestionarse sobre si es un buen o mal líder, o creerse de un estilo o de otro; hoy, se hace necesario, ser   Read more

Liderazgo Vs. Mercado
Liderar el talento en las diferencias
Liderazgo fallido
Facilitadores: Los Nuevos Líderes
Llegó el momento de los Facilitadores
Facilitadores para una mejor Empresa
Formar un equipo de Agentes del Cambio
Inteligencia emocional: Mejores emociones, Mejores resultados
¿Te gustaría ser dirigido por un líder como tú?